Un Shader en el ámbito de la emulación es un conjunto de instrucciones de software que procesan la imagen generada por el emulador antes de enviarla a la pantalla, con el objetivo de alterar su estética para simular las características visuales de los monitores antiguos. Dado que los juegos retro fueron diseñados por los artistas teniendo en cuenta las imperfecciones y características de los televisores de tubo (CRT) o las pantallas LCD de baja calidad de las portátiles antiguas, verlos en una pantalla moderna digital totalmente «limpia» puede hacer que se vean planos o excesivamente pixelados.
Los Shaders permiten recuperar esa estética original añadiendo efectos como las líneas de escaneo (scanlines), la curvatura de la pantalla de cristal, el sangrado de colores de la señal de fósforo o la rejilla de píxeles (grid) típica de una Game Boy.
El uso correcto de shaders no es solo una cuestión de nostalgia, sino de fidelidad gráfica, ya que muchos efectos de transparencia y sombreado de la época dependían de la mezcla natural de colores que ocurría en los televisores CRT y que se pierde en las pantallas LED actuales si no se simula artificialmente.