¿Preparado para volver a disfrutar de los videojuegos que marcaron tu infancia? La pasión por las consolas retro llegó para quedarse hace ya varios años, demostrando que la nostalgia no es una simple moda pasajera.
En 2025, el mercado sigue ofreciendo opciones increíbles que mezclan la esencia del pasado con la tecnología actual. Desde dispositivos portátiles con bibliotecas infinitas hasta recreativas domésticas, esta guía recoge las mejores alternativas de consolas oficiales de diversos fabricantes que son réplicas de las máquinas que tanto nos gustaron a los viejuners. Si buscas un regalo, ampliar tu colección o revivir clásicos, aquí encontrarás las consolas que mantienen viva la llama de lo retro.
Las consolas retro más recomendadas del 2025
Si te atrae el encanto del videojuego clásico, el mercado sigue ofreciendo propuestas irresistibles. Las consolas retro se han consolidado desde hace años entre las favoritas del público gracias a su estética vintage, sus catálogos repletos de juegos y las funciones modernas que las hacen aún más cómodas sin perder autenticidad.
Entre relanzamientos oficiales y modelos alternativos muy completos, te presentamos las mejores opciones actuales para disfrutar de la era dorada de los 8 y 16 bits como nunca antes.
🕹️Atari 2600+
Os traigo algo que toca la fibra sensible: el regreso de un icono. Atari, de la mano de Plaion, ha lanzado la nueva Atari 2600+, y ya os adelanto que, si sois amantes del formato físico y de soplar cartuchos, esto os va a interesar mucho.
He podido trastear a fondo con ella, probar cartuchos nuevos, viejos e incluso hacer experimentos cruzados con mi vieja Atari 2600 Junior. ¿Vale la pena gastarse los dineros en este viaje al pasado? Aquí tenéis mi veredicto directo y sin filtros.
✅ Puntos destacados
- Estética Brutal: La recreación es una maravilla. Han clavado el frontal imitación madera, el tacto de los plásticos y el logotipo de Atari que se ilumina al encenderla. Aunque es un pelín más pequeña que la original, luce espectacular en la estantería.
- Facilidad Plug & Play: Olvídate de configuraciones raras. Es pinchar el cartucho (sí, funciona con cartuchos físicos), encender y jugar en segundos. Además, trae un interruptor físico trasero para cambiar entre 4:3 (original) y 16:9 (panorámico) al instante.
- Compatibilidad Total: Esto me ha dejado loco. No solo lee cartuchos de Atari 2600 y 7800, sino que los nuevos cartuchos que lanzan funcionan en las consolas antiguas de los 80. ¡Y viceversa! He probado mis cartuchos viejunos en la nueva máquina y los ha leído sin problemas.
- El Joystick CX40+: El mando es una réplica exacta del original, con esa dureza característica que recordamos. Lo mejor es que usa el conector DB9 de toda la vida, así que podéis usar este mando nuevo en vuestra consola vieja.
- Conexión Actual: Por fin podemos conectar la Atari a una tele moderna por HDMI y alimentarla por USB-C, olvidándonos de las pesadillas de la conexión por antena RF y sus interferencias fantasmales.
❌ Aspectos negativos
- Es Emulación, no Hardware Original: Que nadie se engañe. Por dentro no hay chips antiguos ni FPGA. Es un SoC con Linux que vuelca la ROM del cartucho y la emula. Para los puristas muy exigentes, esto puede ser un bajón.
- Input Lag en Paddles: Aunque con el joystick la respuesta es correcta, al usar los mandos de rueda (paddles) se nota un cierto retardo o input lag. No es injugable, pero si sois muy finos, lo vais a notar.
- El Precio: Hablamos de unos 120 €. Si solo quieres jugar a estos juegos, con una Raspberry Pi lo tienes más barato. Este producto es un capricho para coleccionistas que valoran la experiencia de usar sus cartuchos originales.
En resumen, viejuners, es un producto de nicho hecho con mucho cariño. Si tenéis una colección de cartuchos cogiendo polvo y queréis revivirlos en vuestra tele 4K sin complicaciones, esta maquinita es una gozada.
🕹️Atari 2600+ Pacman
Ponemos las manos encima a una auténtica cucada que se ha sacado Atari de la manga para celebrar el 45 aniversario de nuestro querido Pac-Man. Estamos ante una revisión de la Atari 2600+ pero vestida de gala con un color amarillo espectacular y detalles que tocan la fibra sensible.
He destripado la máquina, probado sus juegos y aquí os cuento si merece la pena soltar la «panoja» por esta edición especial o si es solo una cara bonita.
✅ Puntos destacados
- Diseño y Acabados de Lujo: La consola entra por los ojos. El color amarillo, los relieves y, sobre todo, que el logo de Atari y los fantasmas se iluminen al encenderla, son detalles hechos con mucho mimo. Es una pieza de coleccionismo preciosa.
- Un Pac-Man «Arcade» Real: El cartucho incluido trae dos juegos: el port original (que era regulero) y una nueva versión «Arcade» que es una maravilla. Tiene los gráficos, las cerezas y el sonido fieles a la recreativa. ¡Por fin justicia para la 2600!.
- Compatibilidad Retro: Al igual que su hermana negra, se traga los cartuchos originales de los años 70 y 80 sin despeinarse. Además, he probado mandos antiguos (como los paddles de rueda) y funcionan a la perfección en esta máquina moderna.
- Interruptor 4:3: Un detalle que muchas consolas chinas olvidan: tiene un interruptor físico trasero para cambiar al momento entre formato panorámico y el clásico cuadrado 4:3. Fundamental para no ver a Pac-Man estirado.
- Periféricos Nuevos: El joystick amarillo incluido es una réplica exacta del CX40 original, con tacto de goma (nada de plástico brillante malo). Además, han sacado mandos inalámbricos con los colores de los fantasmas que son una tentación.
❌ Aspectos negativos
- Es la misma consola por dentro: Internamente es idéntica a la 2600+ anterior. Lleva el mismo chip y la misma emulación sobre Linux. Si ya tienes la otra y no eres fanático de Pac-Man, esta no te aporta nada nuevo técnicamente.
- Sin conexión para CRT: Solo tiene salida HDMI. Si eres un purista que quiere conectarla a una tele de tubo para la experiencia 100% real, te vas a quedar con las ganas (o tendrás que usar adaptadores que meten lag).
- Tiempos de carga: Al no ser hardware original, la máquina tiene que «volcar» el cartucho a la memoria antes de jugar. Tarda unos segundos en arrancar el juego, algo que no pasaba en la máquina de los 80.
- Precio: No es una máquina de emulación barata para tener mil juegos gratis. Aquí pagas la licencia, la marca y el formato físico. Si solo quieres jugar a todo por cuatro duros, esto no es para ti.
En definitiva, una oda al videojuego clásico hecha con mucho cariño. Si te gusta Atari y Pac-Man, esta máquina va directa a la estantería.
🕹️Atari 7800+
Os traigo canela en rama para los amantes de Atari. Se trata de la nueva Atari 7800+, una revisión moderna de la clásica de 1986 lanzada en este 2024. Al igual que su hermana pequeña, la 2600+, esta máquina promete revivir nuestros cartuchos viejunos en televisiones modernas con un diseño que entra por los ojos. ¿Vale la pena o es solo plástico nostálgico? ¡Vamos al lío!
✅ Puntos destacados
- Réplica con Cariño: El diseño es espectacular. Aunque es un poco más pequeña que la original, respeta los materiales, el granulado del plástico y esa tira metálica tan ochentera. Si las pones juntas, ves que el homenaje es total.
- Compatibilidad Brutal: Se lo traga casi todo. He probado cartuchos originales de los 80 (tanto de Atari 7800 como de 2600) y los nuevos lanzamientos que venden en Amazon, y funcionan sin problemas. Es una gozada pinchar y jugar a tus viejas glorias.
- Mandos Inalámbricos: ¡Adiós cables! Los mandos incluidos son inalámbricos y se sincronizan fácil. Pero lo mejor es que la consola mantiene los puertos DB9, así que puedes enchufarle tus joysticks viejos originales si te pones purista (y funcionan perfecto).
- Conectividad Actual: Trae salida HDMI y alimentación por USB-C, perfecta para teles actuales. Además, incluye el interruptor para cambiar entre 4:3 y 16:9, vital para no ver los píxeles estirados.
- Packaging Nostálgico: Los nuevos juegos que editan vienen con cajas de cartón, manuales y fundas que son amor puro. Respetan totalmente la estética y el «olor» a los 80.
❌ Aspectos negativos
- Es Emulación: Que nadie se engañe, no es FPGA. Por dentro lleva un chip con Linux que vuelca la ROM del cartucho a la memoria y la emula. Funciona bien, pero se pierde la inmediatez del hardware real.
- Tiempos de Carga: Debido a ese volcado de ROM, cada vez que metes un juego tienes que esperar unos segundos con el mensaje «Loading Game». No es instantáneo como en la época.
- Ergonomía del Mando: El mando es una réplica exacta del original de 7800, lo cual es fiel pero… doloroso. Sigue siendo igual de «raro» e incómodo de manejar que recordábamos, especialmente comparado con mandos actuales.
- Sincronización: Un detalle molesto es que hay que resincronizar el mando inalámbrico cada vez que reinicias la consola, lo cual se hace un poco pesado.
- Precio y Redundancia: Cuesta unos 150 €, más cara que la 2600+. Y ojo, porque internamente lleva el mismo hardware. Si ya tienes la Atari 2600+, esta no te ofrece nada nuevo técnicamente más allá de la carcasa y los mandos.
En resumen, una pieza de colección preciosa para los muy cafeteros de Atari 7800. Si no tienes la anterior y quieres darle vida a tus cartuchos, es una opción genial, aunque prepara la cartera.
🕹️NEOGEO MINI
Ahora toca hablar de palabras mayores, de la bestia negra de los 90. He podido probar a fondo la Neo Geo Mini (versión internacional) y vengo a contaros todo, desde lo que hay en la caja hasta lo que esconden sus tripas. ¿Es este el arcade definitivo en miniatura o se queda en un juguete caro? ¡Vamos a verlo!
✅ Puntos destacados
- Diseño y Construcción: La consolita entra por los ojos. Es una réplica de una recreativa en miniatura con plásticos de buena calidad, robusta y con un peso de 390 gramos que, junto a sus gomas antideslizantes, hace que no se mueva de la mesa al jugar.
- La Pantalla: Monta un panel de 3.5 pulgadas que se ve genial. Tiene un brillo excelente, buena nitidez y unos ángulos de visión más que decentes para su tamaño. Jugar en modo portátil es una experiencia visual muy satisfactoria.
- Catálogo de Juegos: Viene con 40 juegazos míticos. Tener toda la saga Metal Slug, King of Fighters, Samurai Shodown y más en la palma de la mano es un lujazo para cualquier fan de SNK.
- Emulación Portátil: En su propia pantalla, la emulación es bastante correcta. Los juegos corren bien (con alguna ralentización que ya tenían los originales) y no se nota un input lag apreciable al usar los controles integrados.
- Hackeable: Al llevar un sistema Linux y un hardware conocido (procesador ATM7013), la comunidad scene ya está manos a la obra. Tiene mucho potencial para ser modificada y añadir más chicha en el futuro.
❌ Aspectos negativos
- Salida a TV Decepcionante: Aquí viene el gran bajón. Al conectarla a la tele por mini-HDMI, la imagen pierde mucha nitidez. Se ve borrosa, como si fuera un 720p mal escalado, y el filtro de suavizado que incluye empeora aún más las cosas.
- Controles Integrados: Aunque responden bien, el joystick es analógico (no con microswitches como el arcade original) y los botones, aunque correctos, no ofrecen la misma sensación táctil de la recreativa. Para sesiones largas puede ser algo incómodo.
- Mandos Externos Propietarios: Solo es compatible con los mandos oficiales de SNK que venden aparte (y usan USB-C). Olvídate de enchufar cualquier mando USB que tengas por casa.
- Precio vs Experiencia: Por unos 130 €, si eres coleccionista mola mucho tenerla en la estantería. Pero si lo que quieres es jugar a lo grande, una Raspberry Pi o los ports de la eShop de Switch te darán mejor calidad de imagen y opciones por menos dinero.
En conclusión, un capricho precioso para coleccionistas de SNK, pero que pincha si tu intención principal es usarla conectada a la televisión.
🕹️C64 Mini
Después de pelearme con cables, capturadoras y ordenadores rebeldes, os dejo por aquí la Commodore 64 Mini. Esta réplica del mítico ordenador de los 80 llega con un diseño nostálgico y una promesa: devolvernos a la época dorada de los 8 bits en formato mini. He tenido la suerte de compararlo con un C64 real gracias a la donación de un suscriptor, y aquí os cuento si realmente vale la pena o es solo otro cacharro más.
✅ Puntos destacados
- Diseño Nostálgico: La estética está muy lograda. Es una versión reducida y «cuqui» del original que queda genial como pieza de colección. Los materiales y acabados son buenos y visualmente es muy atractivo para los amantes de lo retro.
- Extras y Funciones: Viene con 64 juegos preinstalados, lo cual está muy bien para empezar. Además, incluye opciones interesantes como guardar hasta 4 partidas (save states) y varios modos de visualización (Pixel Perfect, CRT con scanlines, PAL/NTSC) para personalizar la experiencia.
- El BASIC funciona: No es solo para jugar; incluye el intérprete de BASIC original. Si le conectas un teclado USB (porque el teclado de la carcasa es de adorno), puedes programar tus propias líneas de código como en los viejos tiempos.
- Posibilidades de Expansión: Aunque el método es un poco rudimentario (renombrando archivos y usando comandos de BASIC), permite cargar tus propias ROMs desde un pendrive. Además, sus creadores prometen futuras actualizaciones para facilitar este proceso.
- Calidad de Audio y Vídeo: La salida HDMI a 720p ofrece una imagen nítida y una emulación fluida a 60fps. El sonido también es fiel, aunque los puristas notarán diferencias con el chip SID original.
❌ Aspectos negativos
- Teclado de Adorno: El teclado que veis en la carcasa no funciona, es puro plástico decorativo. Para usar el ordenador de verdad o programar en BASIC, necesitas conectar un teclado USB externo sí o sí, lo cual rompe un poco la magia.
- El Joystick: El mando incluido tiene una palanca muy rígida que se hace incómoda. Además, al no tener ventosas ni peso, se mueve mucho sobre la mesa. No ofrece la mejor experiencia de juego.
- Input Lag: He notado un ligero retardo o input lag al jugar. Es algo sutil que quizás no moleste a todos, pero si eres muy exigente o purista, lo vas a notar.
- Hardware Genérico: Al destriparlo, se confirma que por dentro es muy similar a una SNES Mini o NES Mini (mismo chip gráfico Mali 400). Es básicamente un sistema Linux con un emulador, sin hardware específico que lo diferencie técnicamente de otras opciones más baratas como una Raspberry Pi.
- Compatibilidad de Mandos: De momento es muy «tiquismiquis» con los mandos. He probado con mandos de Xbox 360 y arcades, y no los reconoce. Estás limitado al que viene en la caja o a esperar actualizaciones.
En conclusión, si eres un coleccionista y te pierde la estética del Commodore, es una compra obligada por lo bonito que es. Pero si quitamos la nostalgia de la ecuación, funcionalmente no ofrece nada que no puedas conseguir con una Raspberry Pi o emuladores en PC.
THEC64 Mini Black Edition
También le echamos el guante al THEC64 Mini Black Edition, una nueva versión de esta réplica en miniatura del mítico Commodore 64, pero esta vez con un elegante acabado en negro. Es el sucesor directo de la versión mini que ya vimos hace años, y viene cargadito de nostalgia y alguna que otra sorpresa indie. ¿Merece la pena esta cucada negra? Vamos a verlo en un pispás.
✅ Puntos destacados
- Estética Brutal: El diseño es una pasada. Es una réplica muy fidedigna del C64 original, pero en pequeñín y en un color negro que le sienta de maravilla. «Superbonito» es quedarse corto.
- Selección de Juegos «Fresca»: A diferencia de lo habitual, los 25 juegos que trae en memoria no son viejas glorias de los 80, sino títulos indie actuales desarrollados por fans entre 2018 y 2024. ¡Juegos nuevos para hardware viejuno!
- Joyas incluidas: Entre esa selección destaca una auténtica maravilla llamada Sam’s Journey. Es un plataformas colorido, adictivo y espectacular que justifica por sí solo echarle un ojo a la máquina.
- Simplicidad y Conectividad: Es enchufar y jugar (Plug & Play). Además, tiene 2 puertos USB para conectar otros mandos o pinchar un pendrive y meterle todos los juegos que te dé la gana.
- Mando «Clicky»: El joystick que trae hace ese ruido de «click-click» tan característico que nos retrotrae directamente a los años 80. ¡Puro amor retro!
❌ Aspectos negativos
- Teclado de «Atrezzo»: Otra vez la misma historia, boners. El teclado es puramente estético y no funciona. Las teclas son fijas, tal y como pasaba en el primer C64 Mini. Una lástima, pero es lo que hay.
🕹️The400
No me podía olvidar de una máquina que supura años 70 por los cuatro costados: la THE400 Mini. De la mano de Retro Games Ltd. (los mismos culpables del C64 Mini y el A500 Mini), nos llega esta recreación del mítico Atari 400 de 1979.
¿Merece la pena gastarse los cuartos en esta preciosidad o es mejor tirar de emulación barata? Vamos a ver qué nos ofrece esta «cucada» naranja, analizando tanto lo bueno como aquello que me ha dejado un sabor agridulce. ¡Venga, vamos para allá!
✅ Puntos destacados
- Estética y Construcción de 10: La máquina es preciosa y el plástico se nota de muy buena calidad. Es una réplica bastante fiel a la original, e incluso el packaging está cuidadísimo, con un interior estampado que me retrotrae totalmente al papel pintado de casa de mis padres en los 70.
- Software muy pulido: El menú es una delicia, estilo «Mini» (tipo NES/SNES Mini), visualmente atractivo, fácil de usar y totalmente en español. Además, permite organizar los juegos por año, género o favoritos, y guardar hasta 4 partidas (save states) por juego.
- Emulación perfecta: Olvidaos de problemas raros. No he notado nada de input lag alarmante; la máquina responde perfectamente y los juegos son totalmente disfrutables.
- El Joystick «THECXSTICK»: El mando incluido se siente de calidad y robusto. Han añadido botones extra en el anillo y en los hombros para facilitar la navegación por los menús, lo cual se agradece. Además, si no os gusta, podéis conectar cualquier mando USB estándar (como uno de PS3) y funciona sin problemas.
- Cacharreo fácil por USB: Esto nos encanta. Podéis pinchar un pendrive por detrás y cargar vuestras propias copias de seguridad de Atari 400, 800, XL, XE e incluso de la consola 5200. El sistema reconoce las carpetas y te deja jugarlo todo fácilmente.
❌ Aspectos negativos
- Teclado de «atrezzo»: Ha sido una lástima, pero el teclado no funciona, es puramente decorativo. Aunque entiendo que habría encarecido el producto, tener esas teclas funcionales habría sido un puntazo absoluto. Al menos podemos conectar uno USB externo si queremos programar en BASIC.
- Ranura de cartuchos falsa: Al igual que el teclado, la tapa superior es de adorno y no se abre. No podéis usar vuestros cartuchos originales, a diferencia de lo que vimos con la Atari 2600+.
- El precio: Hablamos de unos 120 euros. Siendo sinceros, si solo quieres jugar, un TV Box de 10 euros te hace el mismo servicio. Aquí pagas la licencia, la carcasa bonita y el factor nostalgia, pero no deja de ser un capricho algo caro.
- Ergonomía del mando: Aunque es bueno, el mando tipo palanca es rígido y se hace extraño si estáis acostumbrados a gamepads modernos. Puede resultar algo incómodo para sesiones largas.
- Limitaciones de guardado: Solo tenemos 4 ranuras de guardado por juego, y esto aplica también a los juegos que carguéis desde el USB. No se puede ampliar.
- Quisquillosa con la corriente: Ojo con el cargador. Necesita un alimentador de 5V/2A de toda la vida; no suele funcionar con cargadores modernos de carga rápida (tipo móvil actual o Steam Deck), así que tenedlo en cuenta.
🕹️TheA500 mini
Y por último os dejo un cacharrito que nos toca la fibra sensible a muchos: el Amiga 500 Mini. Los chicos de Retro Games Ltd. vuelven a la carga con una réplica en miniatura del mítico ordenador de Commodore. ¿Estamos ante un homenaje digno o un simple pisapapeles nostálgico?
He estado trasteando a fondo con esta «cucada» color crema, comparándola con mi Amiga 500 original, y aquí os traigo el veredicto final. ¡Vamos al lío!
✅ Puntos destacados
- Estética y Acabados de Lujo: La primera impresión es brutal. El nivel de detalle es enfermizo; el plástico, el color y la textura son clavados al original. Es una preciosidad que queda de lujo en cualquier estantería.
- Periféricos de Calidad: El ratón incluido es una réplica exacta del clásico «tanque» de Amiga, pero óptico (¡adiós a limpiar la bola!). El mando, inspirado en la CD32, también se siente robusto y con gomas de buena respuesta.
- Emulación muy competente: La experiencia de juego es sólida. No he notado input lag molesto y los juegos corren fluidos. Además, los filtros CRT y de suavizado están bastante bien implementados para darle ese toque retro.
- Libertad por USB: Aunque trae 25 juegos, lo mejor es que podemos cargar nuestros propios títulos mediante un pendrive (formato WHDLoad). El sistema permite configurar cada juego por separado (mapeo, velocidad de CPU, Blitter, etc.) para afinar la compatibilidad.
- Compatibilidad de Mandos: He probado mandos de Xbox 360 y otros genéricos USB, y los pilla a la primera sin configurar nada. ¡Enchufar y jugar!
❌ Aspectos negativos
- Teclado de «Atrezzo»: Al igual que pasaba con el C64 Mini, el teclado es de adorno; un bloque de plástico rígido que no funciona. Toca tirar de teclado virtual en pantalla o conectar uno USB si el juego lo requiere.
- El Precio duele: Hablamos de unos 130 euros. Entiendo que hay licencias y costes de fabricación detrás, pero para ser una máquina de emulación, se hace un poco cuesta arriba. Es un capricho caro.
- Resolución limitada a 720p: La salida de vídeo se queda en 720p a 50/60Hz. En pantallas modernas muy grandes se nota, y habría estado genial llegar a 1080p para una imagen más nítida.
- Selección de Juegos Mejorable: Aunque hay joyas como Another World o Worms, faltan vacas sagradas como Shadow of the Beast. Además, algunos títulos incluidos como Kick Off 2 han envejecido regular.
- Carga por USB algo «tiquismiquis»: La carga de juegos externos no siempre es perfecta; depende mucho de dónde bajes el archivo WHDLoad. Algunos juegos me han dado error o no arrancan a la primera.
- Falta de personalización de controles: Aunque reconoce otros mandos, no permite remapear los botones a nivel de sistema para esos controladores externos, algo que espero solucionen en futuros firmwares.
The Spectrum
Los chicos de Retro Games Ltd. lo han vuelto a hacer y nos traen esta réplica del Spectrum 48k «gomas» que marcó a toda una generación en España. ¿Es una carta de amor a los 80 o se queda a medio gas? Vamos a destriparlo y a ver si realmente nos retrotrae a aquellas tardes de carga de cintas y pitidos infernales. ¡Al lío!
✅ Puntos destacados
- Réplica estética perfecta: El nivel de fidelidad es increíble. Es una copia casi exacta del Spectrum 48k original, tanto en tamaño, color, como en el tacto de los plásticos. Hasta los detalles internos, como los cables flex del teclado, imitan el diseño original.
- Teclado funcional: A diferencia de otras mini consolas (como el C64 Mini), aquí el teclado de goma no es de adorno: funciona de verdad. Puedes usarlo para jugar como antaño o programar en BASIC, lo cual dispara la nostalgia.
- Tacto de las teclas: Las teclas de goma tienen un tacto superrealista, idéntico al del ordenador original.
- Catálogo de juegos: Viene con 48 juegos en memoria, incluyendo clásicos míticos (Target Renegade, Army Moves, Manic Miner) y, ojo, 8 títulos de nueva creación que demuestran que la scene sigue muy viva.
- Carga por USB: Como es habitual en la marca, permite cargar cualquier juego extra mediante un pendrive. Soporta multitud de formatos (.tap, .tzx, .dsk, etc.) y funciona de maravilla.
- Emulación sólida: El sistema (basado en un emulador derivado de Fuse) funciona correctamente. Permite guardar partidas (4 slots por juego), rebobinar y aplicar filtros CRT para simular televisores antiguos.
- Compatibilidad de mandos: Aunque no trae puertos clásicos, es muy compatible con mandos USB modernos (estilo Xbox, 8BitDo, etc.) e incluso funciona con algunos inalámbricos mediante dongle.
❌ Aspectos negativos
- Ausencia de salida de vídeo compuesto: Solo tiene salida HDMI. A los más puristas les habría encantado una salida analógica para conectarlo a una televisión de tubo CRT y tener la experiencia 100% genuina.
- Sin puertos de joystick clásicos: No puedes conectar tus mandos originales de norma Atari/Kempston de la época, ya que solo dispone de puertos USB.
- Emulación vs FPGA: Aunque la emulación por software (Linux + emulador) funciona muy bien, no es una recreación por hardware mediante FPGA, lo que habría sido el «súmmum» para la precisión absoluta.
- Compatibilidad con PS3: Aunque acepta muchos mandos, curiosamente los de PlayStation 3 no parecen funcionar.